Articulo diario AS 1936, montañismo en el huma

Texto transcrito integro del artículo aparecido en la Revista semanal
deportiva AS de Madrid, el 30 de marzo de 1936, páginas 20 y 21:
(procede de la Hemeroteca de la Biblioteca Nacional de España)

“ A S ” EN M A L A G A

En la Sierra de la Huma

El montanismo tiene en Málaga bastantes prosélitos. Claro es que existen
muchos aficionados dispersos que lo practican sin ánimo de obtener
distinciones de ninguna índole.

Málaga se presta al deporte de montana. No posee con la profusión y
variedad de las zonas norteñas los picos célebres que pueden dar títulos
de héroes a los escaladores. Pero alberga en su terreno suficientes
motivos para estimular el alpinismo y fomentarlo a base de una práctica
bastante instructiva meritoria.

El Pinsapar de Ronda, el Torcal de Antequera, la Sierra de Monda y este
Gran Gaitán y Sierra de la Huma, que hoy van a merecer nuestra atención,
son varios interesantes aspectos de lo que significa en estas regiones
la escalada. Podríamos citar bastantes más, pero ciñéndonos a los más
notables consideramos innecesario aumentar la relación. Hay base para
realizar una serie de ascensiones importantes, acrecentando el aliciente
con la singular belleza
y magnificencia de los lugares citados.

LA SOCIEDAD EXCURSIONISTA

Si para mantener cumplidamente el feliz desarrollo de una afición es
conveniente que este salvaguardada y vigilada bajo un control oficial,
el montañismo malagueño tiene en la Sociedad Excursionista su más firme
baluarte.

Existe una sección de montaña, dedicada exclusivamente al desarrollo de
este deporte, y en su seno se fomenta cumplidamente, exteriorizándose
iniciativas, proyectos y planes que albergan positivos beneficios para
el alpinismo y para sus amantes.

Por eso no vacilamos en entrevistarnos en el bien acondicionado local
social de la Excursionista de Málaga con el activo y digno presidente de
la referida sección, don Eduardo Jiménez Ruiz

—¿Para AS?…

—Si, senor.

—Encantado. Leo con gran interés sus informaciones sobre montañismo.
Este deporte es muy hermoso, y, sobre todo, deporte en su carácter esencial.

—¿Cuando se fundó la Sociedad ?

—En 1906, Su actual presidente, don
Fernando Suviri, le está dando gran auge. Cuenta actualmente con más de
600 socios. Nuestra sección alberga un número regular, que aumenta cada día mas.

—¿Tiene realizados muchos ascensos?

—Bastantes. Especialmente puedo mencionarle el de la Sierra de las
Nieves, el del Pinsapar, de Ronda, a 1919 metros de altura; el de la
Sierra Tejea, en Vélez, a 2.135; el del Torcal, de Antequera, a 1.400.
Tambien puedo citarle nuestra visita a las Cuevas de la Pileta, de
Ronda, declarado monumento nacional, en cuya visita empleamos cuatro
horas bajo tierra y aun nos quedaron dos galerías por ver. Se dio un
caso curioso. Allí vimos esqueletos y huellas de manos rojas, estampadas
en la pared. Las Cuevas del Gallo tienen cuatro kilómetros de longitud,
y se entra por un lado para salir por otro.

—¿Tienen algunos proyectos?

Esperamos poder enviar un equipo de tres esquiadores y un delegado al
Campeonato de Sierra Nevada, en Granada. E.ste concurso es bastante
interesante, y deseamos practicar también el esquí para no ignorar
ninguna fase de esta índole deportiva.

Y tras una breve pausa, continua:

—Puedo asegurarle que el montanismo puede llegar a ser un recreo muy
difundido. A pesar de sus dificultades, que sólo sirven para
experimentar emociones gratísimas, facilita una fuerte dosis de salud
física y de expansión espiritual.

EN LA HUMA

Ha tocado hoy el tumo a la Sierra de la Huma, enclavada en la cordillera
que forma un laberinto en El Chorro. Desde la estación del ferrocarril,
situada entre dos aparatosos y recortados túneles, se aprecia el
magnífico conjunto que ofrece el valle, con los pinares de Almachón al
fondo, junto al Gran Gaitán y la
Huma, propiamente dicha.

Emprendiendo el camino del Valle de
Abdalajís, contemplando el rancho de Flandes y comenzando el acceso por
Las
Pedreras, se invierten cuatro horas largas en la escalada hasta llegar a
la cima. 1.188 metros de altura sobre el nivel del mar, a través de
agujas difíciles, tal como la del Estudiante, entre encrespadas rocas y
duros recortes.

Las cuerdas ayudan en ocasiones. Otras veces, el ascenso ha de hacerse
confiando a los propios arrestos del escalador. Se diría que la Huma
hace “echar humo” . Y a propósito. Un alto en el árido camino para
reponer fuerza. Entonces se aprovecha la ocasión para admirar el
panorama. Y el ánimo se conforta ante la magnificencia de la perspectiva
óptica. Liega el momento de continuar. Falta menos pero se expone más.

Más tajos, más aridez, más dificultades. Se avanza poco. Pero es más
firme el avance, aun cuando más peligroso. Por fin, ¡la cima! Los
montañeros respiran satisfechos, y en sus rostros se deja notar una
complacencia feliz. La proeza colma todas las aspiraciones y hace
olvidar todas las sensaciones.

Luego, poco a poco, entonando al aire trozos de canciones populares,
convencidos del buen éxito, los escaladores descienden al punto de
partida, salvando con seguridad y aplomo los obstáculos invertidos.
Regresan con una marcada expresión de vencedores. No pueden ocultarlo.
Mientras, los últimos rayos del sol pintan grandiosos cuadros
multicolores en el horizonte, poniendo sombras formidables en las
crestas grises de los picachos.

 FERNANDO GONZALEZ MART 

Posted by Javier Molina

Docente

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